Como Roma, pero al revés


Thoughts / lunes, mayo 28th, 2018

Tiene forma de canciones, de recuerdos borrosos, de mensajes inesperados y de un café a las seis de la tarde después de dos años. Tiene forma de conversaciones a las tres de la mañana, de palabras innecesarias, de risas descontroladas y puertas cerradas.

Sabe a una peli con palomitas, a agua salada, a chocolate con leche y desayunos de madrugada. Huele a las primeras rosas de abril, a colonia cara, a ropa de andar por casa y a pared recién pintada.

Es el calor de una mañana de invierno, la sonrisa a través de un cristal, las miradas de complicidad y los abrazos sin venir a cuento. Es algo así como que te quieran con tus virtudes, pero más con tus defectos. Algo así como un “eres una pesada” pero sigue hablando. Algo así como torbellino un de emociones que llega, te abraza y arrasa con todo por donde pasa.

Y para colmo, en ocasiones cierra la puerta y se va. Sin previo aviso y sin preguntar.

Como Roma, pero al revés.

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